viernes, 27 de junio de 2008

Un Mango

Hoy amanecí enferma; el culpable esta ocasión fue un mango que me comí ayer, debo admitir ciertos aspectos extraños en cuanto a esta situación, por ejemplo, cuando decidí comerlo yo tenía mucho antojo pero espere el momento que yo consideré idóneo para saborearlo.
Hoy locamente como suelo ser, había decidido no volver a comer mangos en un buen tiempo, pues me da miedo volverme a enfermar. Después reflexioné y pensé "no todos los mangos que he comido me han hecho daño, sólo éste" y si por uno que me enfermó dejaré de comer, estaré equivocandome pues más vale haber saboreado una rica fruta, que evitar comerla por temor.
Para la próxima ocasión sólo trataré de ser más precavida y no dejarme guiar por una apariencia y color agradables; es sólo eso: precaución; de ahora en adelante comeré frutas de temporada, maduras y saludables.
Además no me arrepiento de haber comido el mango pues como ya lo dije, tuvo buen sabor, es sólo que sus estragos en mi estómago no son tan buenos como en su momento lo fue su sabor.
De hecho, en este momento ya me siento mejor, tal vez mañana pueda comer si no un mango, alguna otra fruta...

jueves, 12 de junio de 2008

Estoy...

Al preguntar ¿Cómo estas?
bien... respondía sin cesar
y ¿por qué si estás bien,
no has dejado de llorar?
Porque es la razón lo que intento ocultar.

La poetisa volvió

Y no miento al decir te quiero,
miento al fingir que en mi vida ya no te siento.

Cursi y melosa esa soy yo,
pero con este final,
el olvido de mi cursilería también llegó.

Lastima que el 'hubiera' dejó de existir,
pues esas situaciones nunca aparecieron por aquí.

Hoy te vas ya lo sé,
no te voy a detener.

Que tengas felicidad,
es lo que deseo para ti,
pues para mi el destino también tendrá un fin.