°°La locura de vivir°°
jueves, 30 de agosto de 2012
Memories
miércoles, 23 de mayo de 2012
Abrazos
jueves, 10 de mayo de 2012
Mon petit amour
miércoles, 25 de enero de 2012
lunes, 16 de enero de 2012
El parteaguas "G" en mi vida (parte IV)
A partir de ese momento comenzamos a tratarnos ahora sí como si fuéramos novios -nunca lo fuimos- él siempre fue muy claro y me dijo que aún no se sentía listo como para iniciar otra relación, sin importar eso continuamos saliendo y yo comencé a enamorarme una vez más.
Continuamos escapando temprano los viernes para irnos al cine, al centro o tan sólo a estar juntos un ratito. Todo parecía jalar bien hasta que dejó de levantarse temprano cada martes y viernes para llegar juntos, los mensajes diarios comenzaron a disminuir, sentía que él estaba marcando un espacio y yo comencé a sentir confusión, la verdad en el fondo lo sabía muy bien.
Un viernes habíamos planeado salir juntos (como cada viernes). Ese día yo tuve que hacer una grabación y cuando terminé, ya no estaba! Se había ido, se había ido sin mi!! Definitivamente algo no estaba bien, lo confirmé. Esa tarde la pasé con mis amigos (a quienes por cierto había descuidado mucho), sin embargo unas lágrimas se escaparon de mi ser.
Al día siguiente salimos, y cuando me fue a dejar; comenzó a decirme lo que yo ya suponía; seguía confundido, no estaba seguro de poder continuar pero tampoco de no querer hacerlo, "piénsalo y cuándo sepas qué quieres hacer platicamos de nuevo" fue todo lo que le dije.
Me fui, llegué más temprano de lo normal a mi casa, dormí temprano, seguramente lloré un poco; no recuerdo. La siguiente semana recibí todavía menos mensajes, casi no lo vi, ni siquiera entre clases, cada uno llegaba aparte. Justo una semana después de nuestra primer plática; ya tenía una respuesta:
-No te quiero lastimar, eres muy valiosa, eres demasiado para mí, yo por ahora no estoy bien, así no puedo estar contigo, con nadie en realidad, perdóname por favor, de verdad te quiero mucho, de verdad eres muy importante para mi.
-Ya sabía que esto iba a pasar
-Y por qué no me lo dijiste?
-Eras tú quien tenía que descubrirlo, yo ya estuve en tu lugar mucho tiempo.
Y sí, la verdad sí sufrí por alguien durante más de un año, hasta que me hartó su indecisión... pero esa es una historia mucho más larga.
En cuanto al parteaguas "G" en mi vida, dejé de verlo tan seguido, si algo aprendí era que para estar bien de verdad, necesitaba espacio, así que no nos vimos durante un buen tiempo.
Eso también fue un parteaguas, no haberlo buscado aun cuando moría de ganas de saber de él, cuando ya estaba acostumbrada a estar con él y hablar casi diario.
Cuando fue su cumpleaños, le marqué y durante la platica me dijo que ya tenía novia. Esa noche me destrozó, lloré, lloré todo lo que no había llorado en todo ese tiempo, lloré incluso con más sentimiento que cuando "terminamos", cómo fue posible?! cómo se recuperó tan rápido?! Solamente habían pasado dos meses, DOS!! Ahora ya tenía novia!!
No, no pude entenderlo en ese momento, hace unos días me puse a reflexionar y llegué a la conclusión de que tal vez le dio miedo enamorarse de mi pues no soy una damisela en peligro, y además me gusta sentirme independiente... esa es mi teoría. Después de todo este tiempo, aún lo quiero mucho, lo considero mi amigo, hablamos de vez en cuando, el año pasado nos vimos como tres veces, seguimos peleando, hablamos de nuestros gustos en común y podemos reír y molestarnos como siempre.
Después de él yo decidí aferrarme a mi soltería, me negué a "arruinar" la imagen tan genial del último chico con el que salí, sin darme cuenta durante todo este tiempo también me negué cual Summer a experimentar, a arriesgarme de nuevo, a seguir viviendo y teniendo experiencias divertidas y diferentes, tuve miedo, era eso miedo; y no me agradó la cobardía, ya lo decidí, quiero seguir siendo quien solía ser antes, quiero volver a soñar y además estoy dispuesta a compartir mi visita a la tierra de Morfeo con alguien más, esperaré... no llevo prisa.
P.D. El parteaguas "G" en mi vida... lleva por segundo nombre Gustavo y pronto será papá.
miércoles, 11 de enero de 2012
El parteaguas "G" en mi vida (parte III)
En esa época yo hacía mi servicio social, un día (aún en vacaciones) cuando ya estaba por salir, me marcó llorando, apenas pude entender lo que decía, me salí y lo vi en el metro universidad, esa fue la primera vez que me platicó su tormentosa situación con "la otra". Después de eso, sólo mencionaba el tema si yo le preguntaba. Ese mismo día por la tarde tuvimos que hacer nuestra inscripción vía electrónica; me preguntó los grupos que metería, inscribió una materia conmigo y después una optativa "para pasar más tiempo contigo" me dijo.
Durante el semestre sin darme cuenta, comenzó a apoderarse de mi tiempo libre, obviamente fue mutuo, los martes y viernes que entrábamos a las 9, llegábamos juntos, me iba a dejar al salón y luego se iba al suyo; nuestra optativa resultó ser clase libre durante casi todo el semestre y esas dos horas también estábamos juntos, me resultó muy extraño no aburrirme, ni sentirme asfixiada, al contrario quería estar más tiempo a su lado. #parteaguas
Eso sí, me tenía que ir pronto para llegar al servicio, no me gusta la impuntualidad, pero cada que me iba "me reclamaba y se ponía celoso de mi jefe". Cuando terminé el servicio, Charly -mi jefe- me pidió que no me fuera, sin embargo, yo no tenía intenciones de quedarme pues me aburría mucho y no obtuve gran aprendizaje, eso sí, el ambiente es bien agradable. Volví a ser un alma libre por las tardes.
Desde que terminé el servicio social, salimos todos los viernes, nos veíamos casi todos los sábados, incluso algunos domingos, de vez en cuando me contaba de su sufrimiento, pero era muy ocasional. Un viernes después del cine, la comida y el postre; estábamos "peleando" (nunca, nunca peleamos en realidad, era un juego) después de haberlo hecho "enojar", lo abracé, lo pensé unos segundos y le di un beso, luego otro y así. Desde ese momento comenzamos a tratarnos como novios, aunque él me dijo "no sé si ya estoy listo" yo le dije "hay que probar" y probamos.
martes, 10 de enero de 2012
El parteaguas "G" en mi vida (parte II)
¿A qué hora naciste?
- A las 4:40 de la mañana.
-Te marcaré a las 4 para felicitarte
-Ay claro!
-No me crees? Ya verás
Al despedirse de mí, continuó haciendo señales que indicaban que me marcaría a las 4. Así fue, mi celular me despertó a las 4:01.
-Estás muy dormida verdad?
-Aja
-Está bien, sigue durmiendo "feliz cumpleaños".
El domingo, ya en mis cinco sentidos; fui la más feliz, el chico que me gustaba, había tenido uno de los detalles más lindos que alguien había tenido conmigo.
Nuestra relación amistosa (sí, era conciente de la amistad) siguió avanzando, no transcurrió más de un mes, y ya nos avisábamos si nos ibamos a conectar o no y a qué hora. #parteaguas nunca, NUNCA hice eso antes de él, no se ha repetido.
Mi ilusión crecía, él solía mandarme por lo menos un mensaje diario, a pesar de que la frase "no te vayas a confundir, él es coquetísimo"aún se conservaba en mi mente, cada vez me convencía un poco más de que sí había química, química chingona entre nosotros. Esa idea terminaba al mirar su muro y ver todo el sufrimiento que aún almacenaba en su ser, "esto no va, no va" me repetí más de una vez.
El semestre terminó, salimos de vacaciones, me invitó a su casa, a SU CASA!! Conocí a casi toda su familia, nunca, NUNCA antes hice algo así, #parteaguas. Sí claro ya había tenido novios,y conocí a sus familias, pero las historias son muy diferentes. Así fue, me invitó a su casa, fui, no una sino dos veces, la segunda hasta me invitaron a comer.
En navidad me fui a Toluca y le dije que no estaría en mi casa para que no marcara, estuvimos mandandonos mensajes como ya era costumbre. En año nuevo me desesperé ante su situación y como solo éramos amigos, me fui a Pachuca sin previo aviso, me siguió mandando mensajes y yo débilmente se los contesté todos.
Incluso me marco para desearme un feliz año, remató con "a pesar del poco tiempo, te considero una de mis mejores amigas". Eso lo aclaró todo para mí, amiga quieres, amiga tendrás! Cuando regresé a la ciudad, todo siguió muy normal, hablábamos por todos los medios posibles; nos veíamos de vez en cuando, hasta me invitó a la fiesta de uno de sus amigos de la facultad. Mientras todo eso ocurría, yo pensaba "si no es más que amistad, entonces qué es?".