En esa época yo hacía mi servicio social, un día (aún en vacaciones) cuando ya estaba por salir, me marcó llorando, apenas pude entender lo que decía, me salí y lo vi en el metro universidad, esa fue la primera vez que me platicó su tormentosa situación con "la otra". Después de eso, sólo mencionaba el tema si yo le preguntaba. Ese mismo día por la tarde tuvimos que hacer nuestra inscripción vía electrónica; me preguntó los grupos que metería, inscribió una materia conmigo y después una optativa "para pasar más tiempo contigo" me dijo.
Durante el semestre sin darme cuenta, comenzó a apoderarse de mi tiempo libre, obviamente fue mutuo, los martes y viernes que entrábamos a las 9, llegábamos juntos, me iba a dejar al salón y luego se iba al suyo; nuestra optativa resultó ser clase libre durante casi todo el semestre y esas dos horas también estábamos juntos, me resultó muy extraño no aburrirme, ni sentirme asfixiada, al contrario quería estar más tiempo a su lado. #parteaguas
Eso sí, me tenía que ir pronto para llegar al servicio, no me gusta la impuntualidad, pero cada que me iba "me reclamaba y se ponía celoso de mi jefe". Cuando terminé el servicio, Charly -mi jefe- me pidió que no me fuera, sin embargo, yo no tenía intenciones de quedarme pues me aburría mucho y no obtuve gran aprendizaje, eso sí, el ambiente es bien agradable. Volví a ser un alma libre por las tardes.
Desde que terminé el servicio social, salimos todos los viernes, nos veíamos casi todos los sábados, incluso algunos domingos, de vez en cuando me contaba de su sufrimiento, pero era muy ocasional. Un viernes después del cine, la comida y el postre; estábamos "peleando" (nunca, nunca peleamos en realidad, era un juego) después de haberlo hecho "enojar", lo abracé, lo pensé unos segundos y le di un beso, luego otro y así. Desde ese momento comenzamos a tratarnos como novios, aunque él me dijo "no sé si ya estoy listo" yo le dije "hay que probar" y probamos.
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