A partir de ese momento comenzamos a tratarnos ahora sí como si fuéramos novios -nunca lo fuimos- él siempre fue muy claro y me dijo que aún no se sentía listo como para iniciar otra relación, sin importar eso continuamos saliendo y yo comencé a enamorarme una vez más.
Continuamos escapando temprano los viernes para irnos al cine, al centro o tan sólo a estar juntos un ratito. Todo parecía jalar bien hasta que dejó de levantarse temprano cada martes y viernes para llegar juntos, los mensajes diarios comenzaron a disminuir, sentía que él estaba marcando un espacio y yo comencé a sentir confusión, la verdad en el fondo lo sabía muy bien.
Un viernes habíamos planeado salir juntos (como cada viernes). Ese día yo tuve que hacer una grabación y cuando terminé, ya no estaba! Se había ido, se había ido sin mi!! Definitivamente algo no estaba bien, lo confirmé. Esa tarde la pasé con mis amigos (a quienes por cierto había descuidado mucho), sin embargo unas lágrimas se escaparon de mi ser.
Al día siguiente salimos, y cuando me fue a dejar; comenzó a decirme lo que yo ya suponía; seguía confundido, no estaba seguro de poder continuar pero tampoco de no querer hacerlo, "piénsalo y cuándo sepas qué quieres hacer platicamos de nuevo" fue todo lo que le dije.
Me fui, llegué más temprano de lo normal a mi casa, dormí temprano, seguramente lloré un poco; no recuerdo. La siguiente semana recibí todavía menos mensajes, casi no lo vi, ni siquiera entre clases, cada uno llegaba aparte. Justo una semana después de nuestra primer plática; ya tenía una respuesta:
-No te quiero lastimar, eres muy valiosa, eres demasiado para mí, yo por ahora no estoy bien, así no puedo estar contigo, con nadie en realidad, perdóname por favor, de verdad te quiero mucho, de verdad eres muy importante para mi.
-Ya sabía que esto iba a pasar
-Y por qué no me lo dijiste?
-Eras tú quien tenía que descubrirlo, yo ya estuve en tu lugar mucho tiempo.
Y sí, la verdad sí sufrí por alguien durante más de un año, hasta que me hartó su indecisión... pero esa es una historia mucho más larga.
En cuanto al parteaguas "G" en mi vida, dejé de verlo tan seguido, si algo aprendí era que para estar bien de verdad, necesitaba espacio, así que no nos vimos durante un buen tiempo.
Eso también fue un parteaguas, no haberlo buscado aun cuando moría de ganas de saber de él, cuando ya estaba acostumbrada a estar con él y hablar casi diario.
Cuando fue su cumpleaños, le marqué y durante la platica me dijo que ya tenía novia. Esa noche me destrozó, lloré, lloré todo lo que no había llorado en todo ese tiempo, lloré incluso con más sentimiento que cuando "terminamos", cómo fue posible?! cómo se recuperó tan rápido?! Solamente habían pasado dos meses, DOS!! Ahora ya tenía novia!!
No, no pude entenderlo en ese momento, hace unos días me puse a reflexionar y llegué a la conclusión de que tal vez le dio miedo enamorarse de mi pues no soy una damisela en peligro, y además me gusta sentirme independiente... esa es mi teoría. Después de todo este tiempo, aún lo quiero mucho, lo considero mi amigo, hablamos de vez en cuando, el año pasado nos vimos como tres veces, seguimos peleando, hablamos de nuestros gustos en común y podemos reír y molestarnos como siempre.
Después de él yo decidí aferrarme a mi soltería, me negué a "arruinar" la imagen tan genial del último chico con el que salí, sin darme cuenta durante todo este tiempo también me negué cual Summer a experimentar, a arriesgarme de nuevo, a seguir viviendo y teniendo experiencias divertidas y diferentes, tuve miedo, era eso miedo; y no me agradó la cobardía, ya lo decidí, quiero seguir siendo quien solía ser antes, quiero volver a soñar y además estoy dispuesta a compartir mi visita a la tierra de Morfeo con alguien más, esperaré... no llevo prisa.
P.D. El parteaguas "G" en mi vida... lleva por segundo nombre Gustavo y pronto será papá.
No hay comentarios:
Publicar un comentario