Ya no más quejas, no más reclamos, no tristezas, no enojos, no desilusiones... Aceptar lo que tienes para abrir la puerta a lo que vendrá, de otra manera no hay lugar para nuevas oportunidades, ni para ver profundamente dentro de ti; una mente clara y un alma libre de sentimientos negativos, no lágrimas ni reproches... nada de eso; hoy no, mañana tampoco... y ojalá en mucho tiempo no vuelvan a aparecer... creo que por fin me alejé de esa mala racha... por ahora tengo estabilidad emocional... en resumidas cuentas una vida tranquila, y tú... cuándo llegarás? No lo sé, tampoco tengo prisa en encontrarte, o ya te conocí?