El parteaguas "G" en mi vida, llegó de manera espontánea; no recuerdo el día exacto, tampoco el mes, ya han pasado un poco más de dos años desde la primera ocasión que lo vi. Los pocos detalles que se han quedado grabados en mi memoria de largo plazo de aquella primera vez; no resultan interesantes, él llegó como cualquier otra persona. De hecho ni siquiera fui capaz de recordar su nombre, pues no causó ningún efecto en mi, no me cautivó.
Ese día yo estaba platicando con Ester y Grace al termino de las clases de la universidad. Él, ya las conocía y se acercó a saludarlas, como ellas son muy educadas; me lo presentaron, pero como ya dije, no puse atención alguna en él.
Fue la segunda vez que lo vi, cuando cautivó mi mirada y dije "Oh, pero si es guapo!" Ese día también habían terminado ya nuestras clases y yo estaba con Ester; él se acercó y comenzó a platicar, me incluía en su plática; dijo algunas cosas que me escandalizaron, en realidad sólo hice drama. Sólo recuerdo algo muy bien, se grabó directamente a mi disco duro de frases inolvidables "Freud dice que estamos condenados a repetir los patrones en nuestras relaciones amorosas".
¿Por qué se me grabaron esas palabras? Porque fue él, justo él quien llegó a mi vida para terminar con los patrones que yo había tenido en mis amores. Claro que, nunca lo imaginé en ese momento, sólo había pasado de ser un chico a quien me presentaron; a un chico que me gustó. Desde ese momento ya fue un parteaguas, por lo general antes de él, todos eran, morenos, delgados y de cabello chino.
Como soy muy penosa; no quise preguntarle a Ester el nombre de su amigo, no quería confesar que me había gustado, aun cuando eso era muy natural. Como buena penosa, acudí con Grace y le pregunté el nombre del susodicho, ella me quitó la duda; pero también me dijo "creo que tiene novia".
Loca como estoy, un día cuando visité el muro de Ester; me dediqué a buscar dentro de su lista de amigos, a todos los que tuvieran ese nombre, no recuerdo con exactitud, pero me parece sólo eran tres; dos de ellos no se parecían, sin embargo, uno de ellos se veía a lo lejos y a contraluz; decidí agregarlo.
Cuando después de unos días aceptó mi solicitud de amistad, descubrí con alegría que sí era él; oh decepción tenía fotos con una chica -su novia- supuse. Revisé su muro y por ningún lado decía que estuviera en una relación, ni había comentarios amorosos. Al contrario, descubrí que todas sus publicaciones contenían desilusión y sufrimiento amoroso; me intrigó saber si entonces ya no tenía novia.
Los siguientes dos eventos, no están necesariamente en orden cronológico. Decidí contarle a Ester que su amigo me había gustado, ella me confesó que cuando lo conoció también le había agradado, pero después se hicieron 'hermanos'-"Ten cuidado, no te vayas a confundir. Él es coquetísimo y te puede encantar porque es súper atento y súper caballero."
Un viernes por la noche, lo vi conectado al chat de fb, decidí saludarlo #parteaguas (yo nunca había hecho algo así, demasiado penosa). Me llevé una grata sorpresa, platicamos muy bien, como si ya fueramos amigos, descubrimos algunos gustos similares, esa misma noche intercambiamos correos. Cuando me despedí me dijo "te voy a agregar, no me vayas a omitir".
Después de ese día, seguimos en contacto por msn, seguimos conociéndonos, él siempre fue el primero en decir cosas que, de acuerdo a mi criterio demuestran interés en algo más que una amistad. Pero también tenía muy presentes las palabras "no te vayas a confundir. Él es coquetísimo. De modo que procuré bajarme de la nube de la ilusión, incluso cuando me dijo "algún día te invitaré al cine".
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