Cuando
él me abraza, me da una sensación que hasta ahora me resulta única
no es un abrazo de amor, es más bien amistad fraternal como si
fueramos grandes amigos, como si fueramos los mejores amigos...
siento una calidez diferente, algo así como protectora. Nunca se ha
dado la situación pero sé que si estuviera muy ansiosa o tal vez
muy enojada y él llegara a abrazarme, calmaría mi sentir, lo
calmaría y después me haría sonreir. Es una magia diferente, es
bien agradable, no recuerdo con exactitud cuándo fue que nos
nuestros brazos se estrecharon por primera vez, lo que sí sé es que
yo podría revivir uno de esos abrazos como un dejavu
interminable y aunque suene
romántico (puedo asegurar que nada hay de eso), no me cansaría de
estar ahí, así por todo el tiempo.
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